Mi padre, me enseñó que es "de bien nacido ser agradecido" y creo que la mejor manera de hacerle un pequeño homenaje a D. Pedro, como lo conocíamos en el Palacio de Justicia, pues esta forma de dirigirnos a él, era algo más que una formula respetuosa,que como Magistrado le debíamos dispensar, pues cuando tratar a alguién de "Don" era reconocer merito social a una persona, casi un título nobiliario, era y es en este caso Don Pedro, lo merecía por encima de cualquier otra consideración.Como decía anteriomente, le quiero homenajearle dándole las gracias, por muchos motivos.
Gracias, por ser tan natural, por no esconder su verdadera forma de ser. Pues la primera norma para ser honesto, es mostrarse a los demás sin tapujos.
Gracias, por ser respetuoso con para sus semejantes, como debe ser, pues a pesar de que Ud. era Magistrado, no miraba a nadie por encima del hombro.
Gracias, por darnos siempre la confianza que todo equipo necesita.
Gracias, por reconocer sus errores, pues demostraba facilidad para juzgarse a sí mismo, por eso Ud. supo ser un buen juzgador y cuando alguna vez se equivocó, lo reconocía e intentaba no volver a caer en ese mismo error.
Gracias, por escucharme, por darme animos cuando más lo necesité y por enseñarme en los pocos meses que he podido trabajar con Ud, cosas importantes sobre la vida.
Gracias, por el cariño que mostró siempre al hablar de mi padre, que fue un amigo, por encima de cualquier relación profesional.
Simplemente....
¡GRACIAS DON PEDRO!
