sábado, 3 de julio de 2021

LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA NO ESTÁ EN SUS MEJORES MOMENTOS

 

 Hemos visto como todo un Presidente del Gobierno ha contradicho al más alto Tribunal, con la aprobación de los indultos. En alguna otra parte he dicho que la medida de gracia de Sánchez es legal, pero injusta, cabe preguntarse si no estaríamos ante la figura de prevaricación. 

Lo del Presidente con los independentistas viene de lejos, el primer paso lo dio dando ordenes a la Abogacía del Estado, para que retirase la acusación de Rebelión por la de Sedición, también la decisión de nombrar a su ex-ministra de Justicia y nombrarla Fiscal General del Estado, es muy discutible. Todo-a mi entender-para conseguir un apoyo político que le permita permanecer en el cargo como mínimo 4 años, 

La abogacía del Estado, no presenta la demanda, aduciendo (forma reducida) que no hay fondos estatales que reclamar, pero creo que eso no es correcto, pues se ha de entender que el dinero público que se usa en una comunidad autónoma, directa o indirectamente estamos hablando de fondos estatales, pues el presidente o presidenta de una comunidad autónoma, es el máximo representante del Estado, en esa comunidad, por lo que se entiende que lo que hagan sus funcionarios, incide en las arcas de todo el territorio nacional.

En definitiva, todas estas circunstancias, pueden provocar situaciones políticas nada deseables no solo para Cataluña, sino tampoco para el resto de España.

¿Con que argumentos podrá actuar la justicia en caso de que cometan de nuevo los delitos por los que se les a indultado? Posiblemente no se deba actuar de nuevo contra los indultados, porque en caso de tener que hacerlo, el indulto quedaría en papel mojado y a eso no creo que estén dispuestos a correr el riesgo, por eso me inclino que sean a otros actores a quienes la justicia deba perseguir, pero esta vez con posibles condenas leves, que les permitirá salir de la cárcel, en tiempo récord.

Pero mucho me temo que lo peor está por venir, teniendo en cuenta que la maquinaria judicial y diplomática estará muy debilitada, en cuanto a la credibilidad de sus instituciones en general.

¿Hasta dónde puede llegar el Presidente ? eso es lo que me aterroriza.

martes, 16 de marzo de 2021

NO ES SÓLO CUESTIÓN DE NORMAS, ES CUESTIÓN DE DEMOCRACIA (IIª PARTE)



Lo fundamental para tener una "buena salud" democrática es tener una actitud de respeto por las herramientas que nos damos para nuestra convivencia pacífica, saber los límites entre "querer" o "poder hacer alguna cosa" es decir, podemos querer llevar a la ciudadanía hacia un proyecto que puede ser bueno o malo, cosa que en muchas ocasiones es por desgracia algo subjetivo, la forma de saber hasta donde podemos extender nuestro proyecto, si este es inclusivo en gran parte a la población, en una pequeña parte o a una minoría, sabiendo esto podremos deducir que el proyecto es realizable y de algún modo positivo para el conjunto de la sociedad, en el caso es que resulta inclusivo en gran parte, pero no es suficiente para ponerlo en marcha.

La Constitución de 1978, nos daba por primera vez en casi 40 años un proyecto inclusivo para la inmensa mayoría de la sociedad, pues permitió la legalización de ideologías, hasta entonces prohibidas o limitadas. Lo más grande del proyecto constitucional es que hizo posible que fuerzas políticas que hasta hace tres años atrás lo eran todo, me refiero a los partidos falangistas o pseudofalagistas o lo que es lo mismo, los partidos adictos al régimen de Franco, compitieran con las mismas "armas" en las sucesivas elecciones y el referéndum, con el que se le dio la voz a la toda la ciudadanía, con edad para votar, para decidir si querían recuperar el régimen democrático.

Han pasado 43 años de aquella gesta, por la cual, los españoles recuperábamos un marco de convivencia democrático, nuevo, algunos hubieran preferido que se volviera o mejor dicho se recuperarse la IIª República, es decir una ruptura con el pasado más reciente de nuestra historia, pero era el momento de darnos una oportunidad.

La longevidad de nuestra Constitución, no la invalida para seguir marcando nuestro "modus operandi", pero si que sería bueno adaptarla a la situación actual o reformar aquello que realmente no funciona tal como se intentó hace 43 que funcionase, me refiero a la división de poderes.

En la primera parte, me referí a la aptitud de quienes representan a esos poderes, podemos decir que los tres poderes tienen su parte de responsabilidad en la degradación de la convivencia, pero eso no significa que el Poder Judicial, sea el que más haya hecho factible esa degradación, al menos desde mi punto de vista.

Se suponía que debería de haber una verdadera separación de poderes, pero la propia Constitución no pone bien los límites entre unos y otros, de ahí que un presidente pueda decir (erróneamente ) "¿De quien depende la Fiscalía, de quien? pues eso" dando a entender que la Fiscalía hará lo que el gobierno quiera que haga.

Hay que dejar claro, que el Ministerio Público o Fiscalía, tiene el deber sagrado de vigilar la legalidad de la aplicación de las leyes o normas que se aplican, o bien velar en última instancia de la constitucionalidad de los actos políticos, normativos o administrativos. Que la Fiscalía General del Estado sea nombrado por el Rey, a propuesta del Gobierno, oído el Consejo General del Poder Judicial, tal como lo ordena la propia Carta Magna, no quiere decir que esté a las ordenes del Presidente del Gobierno, pero la mala interpretación de la norma constitucional, puede dar lugar a crear un ambiente poco favorecedor del sistema democrático, que exige una separación de poderes.

No quiero hacer demasiado larga esta entrada, la dejaré aquí por el momento e intentaré terminar en la IIIª y última parte.

  

domingo, 7 de febrero de 2021

NO ES SÓLO CUESTIÓN DE NORMAS, ES CUESTIÓN DE DEMOCRACIA (Iª PARTE) (EDITADO)

Cuando hablamos del funcionamiento del Poder Judicial o de cualquier otro poder, muchas veces caemos en el error de hacerlo o solo desde un punto de vista ideológico o solo desde la perspectiva meramente jurídica, analizando el significado o interpretando lo que la norma que analizamos, bien sea la Constitución o cualquier norma legal, en el sentido de que dicha norma se ha aplicado respetando el espíritu democrático que cualquier ley o ley de leyes sirve para el objetivo para que se ha creado, entre otros motivos, el respeto a los derechos humanos, la democracia, en consecuencia el equilibrio entre los ciudadanos y los tres poderes que deberían surgir de la voluntad de la ciudadanía. 

Porqué he dicho "deberían" surgir de la voluntad de la ciudadanía, porque la realidad ha demostrado que en muchas ocasiones hay y ha habido un gran trecho entre lo que debería ser, lo que necesita la sociedad y los tres poderes hacen, pero que o bien no se comprende lo realizado o el objetivo de esos poderes y muchas veces la diferencia es tan abismal que parece que vivamos en mundos paralelos.

Opino, que las persona con o sin inquietudes sobre los temas públicos, y queramos o no debemos reconocer que a pesar de nosotros, los actos de los poderes, terminan influyendo en lo más íntimo de nuestro ser y en ocasiones a todo nuestro entorno.

La sociedad funciona como funciona porque en algún momento hubo un "acuerdo" entre todos los miembros de la misma, bien aceptando las normas del "juego" o bien haciéndonos participes directa o indirectamente, según nuestra función en la misma, como por ejemplo siendo miembro de uno de los poderes, o trabajando en los entresijos de los mismos o bien impulsando recursos para evitar o impulsar medidas que el resultado final, implique un resultado más beneficioso o menos oneroso para nosotros como personas de manera individual y dependiendo de algunas circunstancias, puede influir en un conjunto de ciudadanos, y de hecho así sucede.

Cuando estudiaba para las oposiciones a la Administración de Justicia, se me enseñó que el Poder Judicial es en esencia,  la herramienta con la que se sirve la sociedad para solucionar el conflicto que se crea entre la acción de la administración y la ciudadanía.

La Constitución es la que es y evidentemente, como obra humana tiene defectos y contradicciones, pero  eso no es excusa para no cumplirla pero si que es bueno que  de vez en cuando se revise y se vaya mejorando, pero para ello ha de haber un compromiso serio entre los gobernantes, gobernados y las instituciones que son el pilar del sistema político actual, de ahí que haya titulado, que no es solo cuestión de normas, es cuestión de democracia, pero no una democracia cualquiera sino en una verdadera democracia.

En la segunda parte profundizaré un poco más sobre estas reflexiones, hasta entonces cuidaros todos, nos va la salud en ello.

domingo, 10 de enero de 2021

IGUALDAD, UNA PATA NECESARIA PARA MANTENER LA DEMOCRACIA Y EL ESTADO DE DERECHO


El año que ya hemos dejado atrás hace diez días, tuvo como uno de los temas principales, el concepto de igualdad ante la ley, junto a la libertad de expresión, que no han tenido, a mi juicio las horas más altas.  
Hay temas que no quiero por enfarragosos o que pueden hacer este artículo más largo de lo que quiero, aunque creo que deberé ampliar en una nueva entrada sobre este mismo tema que ya voy a desarrollar a continuación.
Artículo 14
"Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social."
Si nos atenemos a la literalidad del precedente artículo de nuestra Carta Magna, no hay motivo para que nadie sea tratado de manera diferente ante las decisiones de la Administración sea cual sea su función y en particular a la Administración de Justicia, pero muchas veces podemos ver que se dictan resoluciones judiciales contradictorias en casos que aparentemente son prácticamente iguales, pero casi siempre no tenemos noticias de las distintas circunstancias que pueden hacer que ante una misma situación prácticamente ante los mismos "actores" estas circunstancias son las eximentes o agravantes,
Dentro de las circunstancias eximentes, hay de dos tipos, las eximentes completas o las incompletas.
Ante situaciones extremas, el estado de salud mental del individuo es muy importante conocerlo, para poder tomar la decisión más justa, pues así podemos tener claro dictar una sentencia en un sentido o en otro, dependiendo el grado de comprensión volitiva o de enajenación mental, pues quien no tiene el mismo nivel de inteligencia de la media o incluso teniéndola superior, pueden no ser suficiente para que una persona sepa a ciencia cierta que lo que está haciendo, es o no es muy grave, como por ejemplo en asesinatos. Para los familiares de la víctima, dichas circunstancias evidentemente no les calma su alma, pues la verdad es que desgraciadamente esa persona ya no va a volver a poder estar con sus familiares o amigos, nada compensa una pérdida absoluta de una persona.
No todas las eximentes son completas y si cabe aplicar un castigo, aunque menos oneroso que si el delito se hubiera cometido en plena facultades mentales. 
También podemos observar que la pena puede verse agravada por diferentes circunstancias, como la nocturnidad y la alevosía, es decir aprovecharse del manto oscuro de la noche y además causar un daño innecesario a la victima, como producirle lesiones no letales a la misma antes de acabar con su vida, aunque un servidor le parece que quitar la vida a alguien por motivos espurios, para robarle, violarle o simplemente por diversión es ya en sí innecesario, claro que esta es la apreciación de la sociedad en  general.
Esta entrada no pretende ser con intención de dar lección alguna a nadie, solo es una reflexión, para que las personas con una perspectiva ideologizada de la justicia, pero no demasiada, entiendan que si en la realidad no jurídica de nuestras vidas no todo es blanco o es negro, tampoco lo es, ni mucho menos en el mundo jurídico, además debemos tener en cuenta que la ley es interpretable y es ahí donde el sentido estricto de la palabra justicia es donde el juzgador lo aplica o no. 
La propia Constitución establece algunas excepciones, que si bien las debemos acatar todos, no  me parece que deban existir, como por ejemplo la inviolabilidad del Rey, pues no todos los actos del Jefe del Estado se hacen bajo ese "estatus" y sinceramente creo que si cualquier persona comete cualquier delito, debe ser juzgado como cualquier ciudadano, no me opondría por supuesto que en este caso, debiera ser juzgado en el Supremo, pero nada más.
Otra cosa que eliminaría es la necesidad de pedir el suplicatorio, cuando el investigado tenga la condición de Diputado o Senador, dicha necesidad no existe si el parlamentario es cogido "in fraganti". El suplicatorio o dicho de otro modo la solicitud de permiso para enjuiciar a un parlamentario, hace un flaco favor al imperio de la ley y a la independencia del Poder Judicial .
Un servidor no concibe ni en el ámbito judicial, administrativo o social que haya trato desigual ante una misma situación, salvo en lo que ya he expuesto en los párrafos anteriores, a los que añado la condición de menor de edad, que a todas luces  es evidente que importante ante cualquier decisión de reprender o no reprender al menor en las distintas vías, de corrección de comportamiento, es a este grupo social al que sí que se ha de tener una especial protección, aunque siempre se deberá tener en cuenta las circunstancias de sus actos, para atenuar, eximir o agravar del posible castigo a recibir y a las medidas de protección de la víctima sea quien sea, pero en especial a una víctima menor de edad.
Realmente lo que estoy manifestando es que la injusticia del trato desigual por cualquier circunstancia social, sea cual sea en nuestra sociedad no solo en el ámbito jurídico, sino en general, es lo que hace menos democrática nuestra sociedad, pues finalmente, aunque tengamos mecanismos para corregir estas discriminaciones, lo que deberíamos inculcar es que la discriminación es discriminación incluso la positiva, pues a la larga se comete una injusticia en el afan de intentar de buena fe proteger a una determinada persona.

También existe la agravante de "abuso de confianza", es decir si la persona que comete el delito, sea cual sea, si aprovecha que la víctima no puede sospechar que la persona que comete un delito contra ella pueda ser alguien cercano o mejor dicho cuando el delincuente aprovecha las  circunstancias de familiaridad o de amistad con la víctima para cometer el delito, sea este de agresión o no.
La sociedad debe caminar en una verdadera cultura de igualdad para que los abusadores no estén motivados a imponer a nadie su "estatus" de "superioridad" sea cual sea este tipo de superioridad.
  



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domingo, 3 de enero de 2021

UN NUEVO AÑO, UNA NUEVA ÉPOCA (EN TIEMPOS DÍFICILES)

 

Después de una larga temporada fuera de circulación, al menos como Blogger, vuelvo en este año 2021, un año que todos esperamos que sea el año de la "liberación", el año que empecemos a caminar hacia el fin de aquello que no nos deja ser cómo queremos ser, o mejor dicho cómo queremos vivir.

En esta nueva etapa, intentaré ser más regular combinando mi tiempo familiar, mi tiempo profesional y como opinador sobre las normas que rigen nuestra "vida legal" siempre haciendo hincapié en que mi punto de vista legal no es la de un experto, aunque reconociendo también que no soy un profano, prueba de ello es que en muchos casos cuando alguien de mi familia me pide opinión sobre la repercusión legal que puede haber por determinados actos de algunas personas o de la misma Administración, siempre me he acercado mucho a lo que sucedió en la realidad, porque también vi varios escenarios posibles, pues cuando hablamos de la "realidad jurídica",  no debemos perder de vista que hay "muchos mundos jurídicos posibles" y no siempre coinciden o bien con lo que debía ser con lo que es al final, de ahí que podamos ir construyendo continuamente un "ESTADO DEMOCRÁTICO EN ESPAÑA" con la experiencia de los actos y sus consecuencias.
Por hoy ya es suficiente, estamos en Navidad aún, así que cómo decía mi madre nunca es tarde si la dicha es buena. :
"FELIZ AÑO NUEVO"