Desde que empezó a gobernar el PP, pocas alegrías nos hemos podido llevar, puesto que casi todo lo que han aprobado esta gente o casi toda la gestión política del actual gobierno ultra conservador de Rajoy, ha sido retirada o directamente eliminación de derechos sociales y económicos o mejor dicho debilitamiento de la democracia.
Gallardón junto a su ex-compañero de gobierno, Fernández Díaz, a la sazón ministro del interior, han sido los pilares de la ofensiva antidemocrática que jamás se haya visto en casi 38 años que llevamos de supuesta democracia.
Gallardón estuvo años y años queriendo entrar en el gobierno de España, pero que hasta la llegada de Rajoy, no pudo ver culminado su deseo, ya que muchos, dentro del PP, le veían como un cordero, pero pronto, demostró que era en realidad un lobo.
Una de las primeras cosas que hizo, fue aplicar la ley de tasas, que limita mucho la capacidad de que la ciudadanía con poco recursos puedan acudir a la justicia, para intentar solucionar sus problemas, haciendo que solo los más pudientes pudieran pleitear.
Su proyecto estrella, fue el tan anunciado proyecto de despenalización del aborto, que dejaba a la mínima expresión, la capacidad de las mujeres de poder decidir, si siguen o no a delante un embarazo, condenando incluso a una vida llena de dificultades y sufrimiento, tanto a los padres como a los hijos, cuando estos nacieran con graves deficiencias, psíquicas o físicas, ¿Esta es la dignidad de la que hablaba?
Luego está la privatización de la Administración de Justicia, que quería llevar a cabo y para ello, había aprobado un ante proyecto de privatización de los Registros civiles, dándoselos a los notarios y registradores de la propiedad.
Es cierto que la ley del aborto, ha tenido un gran rechazo de la ciudadanía, pero lo que más cierto es que, falta poco para las elecciones municipales y saben que eso también puede hacer perder votos, teniendo en cuenta la aparición de PODEMOS, partido al que pertenezco, que de momento tiene que debatir si nos presentaremos o no, pero en todo caso, si que en las autonómicas y en las generales sí que lo haremos.
En fin, de momento alegría, pero si Gallardón era el "halcón" junto a Fernández Díaz, ¿Cuál será el nuevo halcón?
Lo que está claro, es que la lucha por la democracia ha de ser más fuerte y decisiva que nunca.

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